Hijo de Dios, de Cormac McCarthy

“¿Cree que la gente de entonces era más miserable que la de hoy?, preguntó el ayudante. El viejo estaba mirando con detenimiento el pueblo inundado. No, contestó. No lo creo. Creo que el hombre sigue siendo el mismo desde que Dios hizo al primero.”

Después de leer La Carretera me quedé tan impresionado que quise repetir con el autor. Me puse a leer sinopsis, opiniones y reseñas de toda su amplia bibliografía. Finalmente, me encontré con un libro de McCarthy en cada mano. En mi derecha se hallaba No es país para viejos. Aunque no he visto la película la sinopsis y las opiniones hablaban muy bien de esta obra. Pero por otro lado, en mi izquierda, tenía el libro que hoy me dispongo a reseñaros, escrito en 1973 y editado en España en 2003. Cuando leí la sinopsis me robó el corazón pues reflexioné sobre como el peculiar estilo de McCarthy podría reflejar una historia tan salvaje como aquella. Encontré escasas reseñas sobre esta obra poco conocida de este escritor norteamericano. Además, todas se mostraban oscilantes a la hora de dar la opinión, y ahora lo entiendo.

El protagonista de Hijo de Dios, Lester Ballard, es un chico solitario e infame al que le son arrebatadas las tierras en el primer capítulo y es que parece que su destino ya esté escrito desde que su madre lo abandonó a los diez años de edad y su padre se suicidó. Vive miserablemente en una cabaña de madera situada en el condado de Sevier, en las afueras del Sevierville de los años 60. Roba o caza para comer, viviendo salvajemente alejado de todo el mundo. No tiene familia ni amigos, apenas tiene contacto con algunos vecinos. El lector será testigo de como la figura de nuestro protagonista va decayendo y cada vez vive más como un animal y menos como una persona. Por sus delitos es expulsado del pueblo y cada vez vive más miserablemente y solo en una caverna. Por si esto fuera poco, a lo largo de la narración nuestro protagonista descubre ciertos placeres decadentes como el asesinato y la necrofilia.

Lester Ballard se nos presenta como un joven que huye de la sociedad. Me encantó la idea del Cormac de llevar al lector en conversaciones ajenas en las que hablan de Ballard para que se conozca su pasado y lo que la gente de su pueblo piensa de él. No existen sentimientos ni anhelos del protagonista a conocimiento del lector que solo ve sus viles actos. Tampoco tiene necesidades más allá de la comida y sus miserables apetitos sexuales Solamente cuando culmina la historia se ve un rastro de remordimientos en la manera de actuar de Ballard.

Cormac nos muestra en esta obra sin censura una oda a la degeneración humana, sin ningún tipo de piedad o consciencia. Pues tan solitario es nuestro protagonista que el narrador es testigo y no omnisciente, lo que hace que el lector no simpatice con el protagonista. En sus obrar McCarthy siempre encomienda el trabajo de interpretar e intuir los sentimientos de sus personajes a partir de sus actos al lector, y esto es lo mejor de su estilo directo y conciso.

El talento de Cormac se extiende a muchas otras características del libro: no hay cometas ni guiones para pautar los diálogos ni tampoco ninguna sucesión clara o lógica de los sucesos que se van relatando. El lector será testigo de escenas salvajes, inmorales, perversas y despreciables sin entender muy bien el hilo argumental hasta que en el final adquiere cierta lógica. Supongo que la idea del autor es intervenir lo menos posible en el desarrollo natural de los hechos.

Otro punto muy positivo del libro es la excelente pluma que tiene McCarthy en el momento de describir la naturaleza. Según me he podido informar el autor nunca escribe una novela en un escenario que no conozca bien. Por poner un ejemplo, en el pueblo donde se desarrolla la vida del despreciable Lester Ballard vivió el autor treinta años de su vida.

En general, esta novela es un retrato lleno de emociones salvajes que, aunque me ha gustado, no recomendaría a todo el mundo. Si os gustó La Carretera os gustará este también, pero a los lectores que quieren encontrarse con la estructura normal de una novela con su introducción, nudo y desenlace o prefieren no ser testigos de escenas miserables y poco humanas, mejor que no se acerquen a este libro.  Solo recomiendo esta obra a lectores valientes, aventureros y sin miedo a sentir emociones fuertes -y a veces desagradables-. Tiene tan solo doscientas páginas, un servidor se lo ha pulido en menos de dos días y tranquilamente. Si no fuera así perdería lo bueno de este libro que, aunque sea tan corto, algunas escenas durísimas y el  personaje de Liester Ballard seguirán en el corazón del que lo lea a modo de reflexión sobre el ser humano y su naturaleza.

85 comentarios sobre “Hijo de Dios, de Cormac McCarthy

  1. Tizire, te digo como a Tatty: empieza con La Carretera, es la mejor novela para empezar con McCarthy pues si empezaras con Hijo de Dios te chocaría demasiado su peculiar estilo, pues se intensifica en esta obra.
    Un beso!

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  2. Parece muy…brutal
    Creo que me puede gustar, me gusta el tema de la pérdida de la cordura progresiva.
    No se si podré con ciertas escenas , pero tengo estómago suficiente para aguantar mucho, así que supongo que sí.
    La verdad es que me ha dejado muy intrigada, ¡¡me lo apunto!!

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  3. Riku… pues sí, es muy brutal. Me alegro que te hayas animado, eres toda una aventurera! Pero un consejo: si nunca has leído a McCarthy mejor que leas antes La Carretera, porque en esta novela se intensifica mucho su estilo y te puede chocar mucho!
    Un beso

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  4. Parece una novela fuerte. No he leído nada del autor aunque sí me he topado con algunas de sus obras más de una vez. Lo apunto como opción, soy de intercalar lecturas y me gusta ver de todo un poco. Por lo que has dicho debería empezar por “La carretera”, no? Besos

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  5. Un mes fantástico para este tipo de novelas, yo ahora mismo estoy leyendo Recién Muertos, en una lectura conjunta y la verdad es que sus relatos me están dejando un buen sabor de boca también lo compagino con un libro que me ha pasado su autor Rafael Robles “Cuatro caminos hacia el hades” , vamos que la ración de terror y gore este mes la tengo servida

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  6. Guau qué reseña más molona! Me ha encantado de verdad! Pues yo había leído La carretera, ya hace tiempo, antes de que estrenaran la película y la verdad es que me gustó mucho, aunque no es una lectura fácil, pero McCarthy tiene un estilo personal de gran calidad que hay que valorar. La verdad es que había pensado en leer alguna otra obra de él y esta que reseñas podría ser la indicada. Por cierto, puestos a recomendar te recomiendo a David Vann, sobre todo Caribou Island. Creo que es uno de estos autores con una personalidad literaria muy acentuada y además es cercano a McCarthy en esto de mostrar las miserias humanas. Un abrazo.

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  7. Emma, muchas gracias! Si te gustó La Carretera lo más probable es que te guste también Hijo de Dios, aunque ten en cuenta que aún es de más difícil lectura.
    Me apunto tus recomendaciones.
    Muchísimas gracias por la visita!
    Un beso

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