La hojarasca, de Gabriel García Márquez

“Papá tiene sangre fría para todo esto.Hasta para ordenar que destapen el ataúd y coloquen el zapato que se olvidaba en la cama. Sólo él podía interesarse en la ordinariez de este hombre. No me sorprendería que cuando salgamos con el cadáver la multitud esté aguardándonos a la puerta con los excrementos acumulados durante la noche y nos den un baño de inmundicias por interferir la voluntad del pueblo. Tal vez por tratarse de papá no lo hagan. Tal vez lo hagan por tratarse de algo tan indigno como esto de frustrarle al pueblo un placer prolongadamente apetecido, imaginado durante muchas tardes sofocantes, cada vez que hombres y mujeres pasaban por esta casa y se decían: “Tarde o temprano almorzaremos con este olor.” Porque eso decían todos, desde la primera casa hasta la última.”

Este libro es de los que tenía más ganas de leer del Nobel colombiano por ser la primera novela que publicó. Publicada en 1955 y escrito en Colombia justo antes de que su autor se marchara a París, en este libro nació el pueblo ficticio de Macondo, escenario de libros inmortales como Cien años de soledad. Siendo Gabo el autor de invierno, ¿cuánto tiempo más me podía resistir a esta obra? Hoy os traigo La hojarasca, de Gabriel García Márquez.

La narración arranca con la muerte de un doctor, un hombre muy odiado por el pueblo de Macondo desde que, en una de las múltiples guerras civiles que se sufrieron, una docena de hombres fueron a su casa a suplicar atención médica para los heridos y el doctor se lo negó. Un silencio frío como el hielo invade las calles y parece una tormenta parece avecinarse sobre nuestros tres narradores -un un viejo coronel, su hija Isabel y su nieto- que se encargan del funeral y el entierro del odiado doctor, enfrentándose a la rabia acumulada por todo el pueblo durante años para darle cristiana sepultura. Toda la historia no abarca más que de las 14:30 a las 15:00 horas de un día de septiembre de 1928.

Lo que más me gustó de esta corta obra son los tres puntos de vistos que ofrece de toda la historia. Por un lado el del viejo coronel, inocente y bueno pero a la vez decidido en no dejar insepulto a su amigo el doctor, por otro lado a su hija Isabel que se ve obligada a acompañarlo temiendo la furia y los chismes del pueblo por apiadarse de un hombre tan odiado, y por último el del nieto, que a través de sus ojos ingenuos viviremos toda la tensión del momento. Sin esos tres puntos de vista seguramente la historia perdería su resplandor.

El clima que consigue Gabriel García Márquez en esta obra es increíble. La pobreza de un pueblo que una vez fue próspero da título a esta obra, y los silencios rencorosos y resentidos de sus habitantes envuelven al lector desde la primera página, transmitiendo una tensión que cinematográficamente se traduciría como el eco de un andar pesado y lento, avanzando por una calle a lo largo de la cual las ventanas se van cerrando, sigilosas pero intransigentes. Y es que la hojaresca no es más que los restos de los restos de la compañía bananera que, con ella, trajo prosperidad a Macondo, pero se fue tan rápido como llegó, dejando al pueblo desolado.

Al viejo coronel y a Isabel -junto a su desaparecido marido Martín- ya los conocí en el cuento Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo y me encantó reencontrarlos en esta historia, que contiene una crítica social que apunta directamente a la impiedad e incomprensión de los pueblos. Aunque no aparece aún en esta obra el realismo mágico como tal, ya se puede apreciar en algunos detalles si uno se fija bien.

En conclusión, este se trata, sin duda alguna, de uno de los imprescindibles de Gabriel García Márquez. El polvo, la venganza, el rencor y la inevolución social laten en sus páginas con todas sus fuerzas. Una historia tan sencilla como perfecta, que no dejará indiferente al lector. No es la mejor novela del Nobel colombiano, pero a mí me conquistó desde su primera página.


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14 comentarios sobre “La hojarasca, de Gabriel García Márquez

  1. la polifonía de voces tanto en la novela como en el cuento me fascina, le permite al lector ver el hecho desde diferentes perspectivas y eso solo enriquece la narración, además García Márquez es un excelente narrador y los ambientes creados por él son una maravilla, por momentos parece que todo está detenido, que nada pasa, y de repente todo pasa y el lector está boquiabierto, gracias por compartir, me encanta tu idea de un autor por estación, sin duda enriquece tu opinión sobre su obre. Saludos.

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  2. Aunque Gabo es uno de mis escritores favoritos, tengo algo de miedo a este libro: al ser el primero temo que me decepcione y eso, con este autor, no lo soportaría… Pero me ha gustado mucho tu reseña y el narrador múltiple, así que me voy quitando temores de encima y puede que sea mi próxima lectura del autor. 1beso!

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  3. No sé si alguna vez había oído este título de Gabriel García Márquez, pero ha sido interesante conocerlo, siendo la primera novela publicada. La consideraré como opción si alguna vez decido conocer un poco más la obra autor.
    Besos!

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