La librería del señor Livingstone, de Mónica Gutiérrez

Querida A.,

En esta carta te hablaré del último libro que ha escrito una amiga mía. Conocí a Mónica en este universo paralelo que es internet y, con el paso de los años, se ha convertido en una verdadera compañera de aventuras literarias. Una vez la fui a ver a una presentación de un libro. Yo llegué tarde, como siempre. Nunca nos habíamos visto en persona, pero en cuanto empecé a escuchar cómo hablaba de los acogedores lugares, que describía en su libro como si fueran tan reales como aquella sala de la Casa del Libro, o de los personajes de su novela, como si fueran viejos conocidos suyos, como si fueran personas de carne y hueso, pensé que si algún día tengo la constancia necesaria para escribir un libro y la valentía suficiente para publicarlo, querría presentarlo con la misma pasión que ella.

Es por esta pasión por la literatura que Mónica demuestra constantemente en las recomendaciones de su blog, sus presentaciones y sus libros que no lo dudé ni un minuto en hacerme con su última novela. Y en ella he conocido a Edward Livingstone, un culto y viejo librero que, tras su parecido gruñón y sus respuestas mordaces, esconde un carisma y una bondad extraordinarios. El señor Livingstone regenta Moonlight Books, una hermosa librería situada en el barrio londinense del Temple que le debe el nombre a una gran claraboya cristalina en su tejado a través de la cual algunas noches se pueden observar las estrellas. Siguiendo la sugerencia de Oliver, un niño de ocho años que pasa todos los días con él en la librería leyendo libros de astronomía, decide contratar a una ayudante. Tras muchas entrevistas infructuosas, por casualidad entra a la librería Agnes Martí, una arqueóloga barcelonesa que se ha mudado a Londres en busca de oportunidades laborales pero que, tras tres meses en la capital inglesa sin encontrar empleo como arqueóloga, el desánimo ha hecho mella en ella. La buena sintonía y el interés compartido por la Historia llevan al señor Livingstone a ofrecerle el puesto a Agnes, que lo acepta inmediatamente.

“Como buen librero, su Mundo era su librería; su Estado, la lectura; y su Constitución, el índice alfabético de títulos y autores que había informatizado hacía unos años pese a que era capaz de encontrar de memoria cualquier ejemplar que el cliente le solicitase, incluso en el peor de sus días.”

A lo largo de su rutina en Moonlight Books, Agnes conocerá a un montón de entrañables personajes: al espabilado Oliver, a un desaliñado escritor que pasa los días escribiendo en un rincón de la librería, a un atractivo policía de Scotland Yard y a muchos singulares clientes que día a día van visitando ese pequeño y encantado santuario en busca de historias. Entre las estanterías llenas de libros de Moonlight Books Agnes descubrirá la pasión por la literatura, el valor de la amistad y la magia de un amor verdadero.

Una vez más, y como no podía ser de otra manera habiendo sido escrita esta novela por quien la ha escrito, estamos ante una historia feelgood. Jasmine, la arrendataria, compañera de piso, amiga y confidente de Agnes, explica este nuevo género literario: “historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos“. Y esto mismo es esta lectura, una historia sin grandes conflictos, sin épica, sin giros inesperados, sus únicos ingredientes son unos personajes entrañables, lugares cómodos, cálidos y llenos de paz, momentos mágicos y mucho, mucho amor por la literatura.

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El humor y las referencias literarias e históricas son constantes e impregnan todos los diálogos y descripciones. Cualquier buen lector se sentirá como en casa caminando por el suelo de madera de Moonlight Books y disfrutará de estos personajes que comparten un amor incondicional por la literatura. De entre todos con el que más he conectado ha sido el señor Livingstone, personaje clave y central de la historia. Su sabiduría y su pasión por los libros impregna todas las páginas de esta novela, que es un homenaje de la autora a sus obras literarias favoritas.

No soy el típico lector al que va dirigida una novela como esta. Ya sabes que el género feelgood se encuentra en las antípodas de la literatura que me gusta. Aunque me ha parecido una novela entretenida, cálida, tierna y divertida, al ser yo un lector típicamente feelbad han habido momentos en los que los personajes y los diálogos me han parecido muy naíf. Pero creo que a ti, que siempre has sido optimista y te gusta leer cosas alegres, te va a gustar.

Atentamente,

Jan Arimany.

P.S. Te imagino leyendo este libro cerca de un fuego, tapada con una manta hasta las orejas y tomando un café caliente, mientras, afuera, en el cielo neoyorquino empiezan a caer los primeros copos de nieve.

*

51E9Zq1E3OLTítulo: La librería del señor Livingstone.

Autor: Mónica Gutiérrez.

Editorial: Autoedición.

Páginas: 233.

Precio: 9,97€

ISBN: 9781977843074.

He estado en: Londres.

 

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6 comentarios sobre “La librería del señor Livingstone, de Mónica Gutiérrez

  1. ¡Ohhhh! Me tenías engañada, pensando que todavía no habías podido terminarlo y… aquí está, por sorpresa. Me encanta leer qué ha sido para ti entrar en Moonlight Books y conocer a Edward Livingstone, sé de tus gustos feelbad pero tenía la esperanza de ganarte por ese amor común que tenemos todos los lectores de raza: el amor por la literatura, el amor por los clásicos, el amor por las librerías excéntricas. Me siento muy honrada y orgullosa cada vez que te aventuras a leer una de mis novelas porque sé que, aunque somos amigos y nos puede el cariño, estoy muy lejos de tus gustos literarios. Así que, mil gracias de nuevo por aventurarte por los caminos sencillísimos y cálidos del feelgood. Un petonàs!

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  2. Querido J,

    Ayer mismo abrí ese pomo tan especial e hice sonar las campanillas… y me quedé maravillada con la librería, con su librero, con Agnes, Oliver Twist ylos demás personajes… De la señora Dresden se podría decir que sufre con cada libro que lee la enfermedad del Bovarismo, algo maravilloso…

    La ambientación de ese Londres tan literario me ha resultado fascinante y las conversaciones entre los personajes me han parecido que tenían un encanto especial. Me ha encantado reconocer a muchos de los autores y libros que el Sr. Livingstone menciona… 😉

    PD: No sé si alguna vez te lo he comentado, pero tus reseñas me recuerdan a Cartas para Claudia de Jorge Bucay.

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  3. Mónica sabe crear mágicos refugios de felicidad. Leer sus libros es estar siempre con la sonrisa, olvidarte de problemas… Y encariñarte mucho con sus personajes.
    Besotes!!!

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  4. Em sap greu, però no és el tipus de novel·la que m’agrada, jo necessito que passin cosas y no tant que es profunditzi en els personatges :/

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