Diatriba de amor contra un hombre sentado, de Gabriel García Márquez

No es una novedad que Gabriel García Márquez es uno de mis escritores favoritos. Cuando lo descubrí no podía dejar de leer su obra y solo cuando se murió me detuve y me autoimpuse leer uno solo de sus libros por año, siendo consciente que, en cuando acabara de leer todas sus historias, solo me quedaría revisitarlas. Este año he optado por la única obra de teatro que escribió el Nobel colombiano, estrenada en Buenos Aires en 1988 y relanzada en Bogotía en 1994.

Según la Real Academia Española, “diatriba” es un “discurso o escrito acre y violento contra alguien o algo“. En esta obra, la diatriba la hace Graciela contra su marido en las vísperas de las bodas de plata. Durante los veinticinco años de matrimonio que anteceden al soliloquio Graciela ha visto como su felicidad y su confianza en su marido han ido decayendo a medida que ascendían social y económicamente. Asediada por los recuerdos, la protagonista libera sus rencores y decepciones más íntimas a su marido, un impasible maniquí leyendo el periódico en una silla.

Toda la obra se centra en el monólogo de Graciela, de una intensidad, una pasión y un frenesí que te pone la piel de gallina. Si normalmente me cuesta leer teatro debido a que la ausencia de descripciones literarias me enfría mucho la historia, he disfrutado leyendo esta diatriba, ya que, al ser un monólogo, se lee como tal, sin necesitar de más complemento o descripción.

El arrebato de Graciela contrasta directamente con la pasividad e indiferencia del hombre sentado, un maniquí que parece ignorar las palabras heridas de la protagonista, que parece no oírlas. Quizás porque duerme, quizás porque Graciela nunca las llega a pronunciar en realidad o quizás porque ni las palabras pueden acortar la distancia que los separa.

Me ha encantado disfrutar de García Márquez desde otra óptica, la teatral. Me encantaría verla representada. El Nobel no renunció ni a su estilo ni a su sello, que permanecen inalterables. Si podéis, dedicad una tarde a leer esta pequeña perla.

*

Para la cabecera de esta reseña he elegido Autorretrato como tehuana (Diego en mis pensamientos), de Frida Kahlo (1943).

La artista mexicana pintó este autorretrato con la imagen de Diego, su marido, en la frente. Diego en aquel momento le era infiel, pero aun así Frida seguía a su lado, enamorada de él, obsesionada con poseerlo totalmente.

*

diatriba_de_amorTítulo: Diatriba de amor contra un hombre sentado.

Autor: Gabriel García Márquez.

 

Editorial: Literatura Random House.

Páginas: 88.

Precio: 12,90€

ISBN: 9788439710516.

 

También te gustará:

Otras obras de Gabriel García Márquez:

El amor en los tiempos del cólera / La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile / Cien años de soledad / El coronel no tiene quien le escriba / Crónica de una muerte anunciada / Del amor y otros demonios / Doce cuentos peregrinos / Los Funerales de la Mamá Grande / El general en su laberinto / La hojarasca / La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada / La mala hora / Memoria de mis putas tristes / Ojos de perro azul / Relato de un náufrago / El otoño del patriarca / Yo no vengo a decir un discurso.

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