La elegancia del erizo, de Muriel Barbery

Cuando llegué a París lo primero que busqué fue una librería para encontrar una lectura en francés. Después de mucho buscar, me decidí por La elegancia del erizo, de Muriel Barbery, en la preciosa edición de Gallimard. La popularidad que tuvo en su momento, siendo en 2007 un bestseller mundial, junto con la horrenda portada de Seix Barral siempre me habían hecho rechazar esta lectura pero, a la vez, me daba la sensación de que sería fácil, ideal para empezar a leer en francés.

Esta es la historia de dos personajes sumamente inteligentes que viven en el número 7 de la calle Grenelle, en uno de los barrios burgueses de París. El primero es la portera, Renée, una viuda no muy agraciada de cincuenta y cuatro años que, aunque finge ser una mujer simple e ignorante, en realidad le encanta pasarse las horas leyendo literatura y filosofía. Esconde su inteligencia porque, ¿quién querría una portera filósofa? El segundo personaje es la hija pequeña de una de las familias ricas del edificio, los Josse. Paloma Josse es una niña de doce años superdotada que, después de reflexionarlo detenidamente, ha llegado a la conclusión de que la vida no tiene sentido y, por lo tanto, toma la decisión de suicidarse el día que cumpla trece años, es decir, el 17 de junio. Sin embargo, las vidas de Renée y Paloma cambian completamente cuando se instala en el edificio Kakuro Ozu, un rico y amable japonés.

Antes de nada, cabe decir que La elegancia del erizo NO es el libro apropiado para empezar a leer francés. Debido a las mentes brillantes de las dos protagonistas, muchas páginas de la novela están llenas de reflexiones filosóficas y existenciales tan interesantes como densas y profundas, lo que puede frustrar al lector novato.

“Alors quoi, je devrais devenir toubib? Ou bien écrivain? C’est un peu pareil, non?”

La historia es narrada desde ambos puntos de vista, intercalándose las vivencias de Renée con los “pensamientos profundos” y “diarios del movimiento del mundo” de Paloma, y aunque ambas comparten muchas cosas, no se cruzan hasta casi el final del libro, cuando el nuevo vecino Kakuro Ozu junta sus destinos. Quizás lo mejor del libro, a parte de sus entrañables personajes, es su final inesperado, que dejará al lector con la boca abierta.

Sin embargo, si algo me ha fallado es el hecho de que la autora dedique páginas y páginas perdiéndose en reflexiones filosóficas de las protagonistas y, a la mitad del libro, de repente despierte y arranque una historia precipitada en la que todos los personajes parecen amarse a muerte entre ellos el día después de conocerse. Al no llegar la acción  hasta la mitad de la lectura, después de que la autora dedique numerosas páginas a definir el mundo, la rutina y los pensamientos de Renée y Paloma, la estructura de la historia queda un tanto desigual. Aunque La elegancia del erizo es de esas lecturas que no puedes dejar de leer (especialmente su segunda mitad), es demasiado el contraste entre la lenta primera mitad y la precipitada segunda mitad, llegando el nudo (es decir, la llegada del misterioso vecino) demasiado tarde.

“Lorsque je suis angoissée, je me rends au refuge. Nul besoin de voyager; me’n aller rejoindre les sphères de ma mémoire littéraire suffit à l’affaire. Car quelle plus noble distraction, n’est-ce pas, quelle plus distrayante compagnie, quelle plus délicieuse transe que celle de la littérature?”

Debo reconocer que en este libro no soy del todo objetivo, pues la felicidad de haberlo leído en el idioma original eclipsa los aspectos que menos me han convencido. Pero puedo entender por qué sus protagonistas han conquistado el corazón de tantos lectores; Renée y Paloma son dos mentes privilegiadas que se han ido aislando de su entorno y se han ido hundiendo en las sombras de la soledad. Desde la primera página el lector anhela salvarlas de ellas mismas.

Sin duda no será una de mis lecturas favoritas de este año, pero ojalá todos los bestsellers tuvieran la calidad y profundidad de La elegancia del erizo.

“Mme Michel, elle a l’élégance du hérisson : à l’extérieur, elle est bardée de piquants, une vraie forteresse, mais j’ai l’intuition qu’à l’intérieur, elle est aussi simplement raffinée que les hérissons, qui sont des petites bêtes faussements indolentes, farouchement solitaires et terriblement élégantes.”

*

La pintura de la cabecera es “Dining Room Table with Cat and Books“, de Jonelle Summerfield (2012).

*

9788432228216Título: La elegancia del erizo.

Autor: Muriel Barbery.

Traductor: Isabel González-Gallarza.

Título original: L’élégance du hérisson.

Editorial: Seix Barral.

Páginas: 368.

Precio: 19,50€

ISBN: 9788432228216.

 

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