
Eliot’s Bookshop es de estas librerías que pasan desparecibidas. Al principio, cuando busco información en Internet y veo que está situada en Yonge Street, la calle principal de Toronto, pienso que va a ser céntrica. Sin embargo, no me fijo en el dato del número: 584. Este despiste se traduce en una caminata muy larga. Poco a poco los cines, los centros comerciales, las marcas, las oficinas y las plazas van desapareciendo. También la gente con la que me cruzo por la calle cambia, las aceras van disminuyendo para dejar espacio a la carretera, ¿estoy saliendo de Toronto? Empiezan a aumentar exageradamente los clubs de streptease y los videoclubs de películas pornográficas. Cuando estoy a punto de dar media vuelta, convencido de que allí no puede hallarse la librería de la que he leído, la encuentro. Entre un videoclub de películas pornográficas y unas oficinas de asistentes chinos. Una fachada discreta, verde, las letras de la librería poco alineadas, en el aparador luce una hermosa colección de los cuentos de Hans Christian Andersen.
Y cundo entras, laberinto de libros, templo de las letras, tres pisos de desorden literario. Uno se desorienta adrede, se pierde felizmente en ese embrollo infinito de historias. Si vais a Toronto, no os olvidéis de pasaros por este escondite de lectores.








10 Comments
Natàlia
Que librería tan chula! Me encanta
Alejandra
Menudo paraíso! aunque la localización… jejeje
Neus
Muy chula… Toronto es una ciudad que siempre me ha llamado
espero ir pronto a Canadá 🙂
un beesito
Cristina Roes
Muchas gracias por compartir y permitirnos “perdernos felizmente en ese embrollo infinito de historias” contigo.
Un abrazo.
Ana Belén
Jo!! Jan… Nos has puesto los dientes largos!!! Pequeños recovecos que uno se encuentra en medio de la nada… Y quizás por eso tiene más encanto todavía, si cabe!!
No creo que llegue algún día a Toronto, pero nunca se sabe!! 😉
Nina
Me iria a vivir allá tranquilamente xDDD
Margari
Ays, podría perderme ahí largas horas…
Besotes!!!
Paseando entre páginas
Wow, por las imágenes parece totalmente un laberinto de libros!
S.
Una librería con mucho encanto y en un barrio más que prometedor a la hora de ver cosas curiosas. Yo encantada, si tengo el gusto de pasear por Toronto algún día, espero echarle un vistazo :]
Ray
Me pilla un poco lejos, pero igualmente es mágico. El lugar idóneo para perder gustoso la noción del tiempo.
Un abrazo 😉