Como la gente normal

 

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“I don’t know what’s wrong with me, says Marianne. I don’t know why I can’t be like normal people.”

El 3 de octubre Literatura Random House (CAST) y Edicions del Periscopi (CAT) publican Gente normal, la segunda novela del fenómeno literario Sally Rooney. En este vídeo os cuento qué me ha parecido este libro que ha arrasado en Reino Unido, siendo finalista del Man Booker Prize y ganando el Costa Book Award. ¿Será una decepción o será merecedora de todos los elogios que ha recibido?

  • Leer escuchando: Gent normal, de Manel.
  • Perfecta para: quien busca una historia de amor entretenida, pero también para quien busca una relación compleja y el retrato de una generación.
  • Me ha recordado a: Siempre el mismo día, de David Nicholls.

 

La soledad de la familia Buendía

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“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”

Por fin me he atrevido a reseñar el libro más importante del Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Cien años de soledad es además mi novela favorita.

¡Espero que os guste la reseña!

 

Souvenirs familiares

9788417115999_CORAZON QUE RIE_CONDE_RGB_900Es cuanto menos osado empezar a publicar a un escritor por su autobiografía. Poco o nada podemos encontrar de la escritora guadalupeña Maryse Condé en castellano, aun cuando se le ha otorgado el autoproclamado Premio Nobel Alternativo de Literatura (en sustitución del principal, suspendido por varias polémicas que vienen a demostrar que no es oro todo lo que es nórdico). Con un caramelo tan dulce como la palabra “Nobel” en la faja, lo raro habría sido que ningún editor hubiera corrido a traducir a esta autora que empezó a escribir en una edad tardía. Pero en vez de publicar su obra más aclamada (Segu), Impedimenta va y publica sus memorias de infancia, Corazón que ríe, corazón que llora. Parece como si la editorial, adoptando las maneras ceremoniosas de un convite formal, quisiera presentarnos a Condé antes de introducirnos a su literatura.

A través de esta lectura amena y fluida visitamos a cuentagotas diferentes recuerdos de la infancia de la menor de ocho hijos de una familia criolla de Guadalupe. Cuando Maryse nació sus padres ya eran mayores y sus hermanos ya eran adultos, así que creció en soledad en el seno de una gran família. Avispada y observadora, no tarda en detectar la incoherencia en la forma de proceder de sus padres, que sentían devoción por Francia, y esta patria idealizada, a su vez, no les correspondía debido al color de su piel. Con los primeros actos racistas que sufre, ella misma va tomando consciencia de su condición.

Condé discurre por el prólogo luminoso de su vida, cuyo futuro se intuye lleno de sufrimiento y oscuridad. De entre sus numerosos hermanos desdibujados destaca Sandrino, el más cercano en edad, cuyo carácter hipnótico no tarda en atrapar al lector. Sandrino es quien le dedica más tiempo a la pequeña Maryse y pronto se erige como su héroe personal; quien la guía y la lleva a plantearse las cosas que se plantea en cada momento.

Es una verdad universalmente conocida que el mayor riesgo de una autobiografía es la de aburrir al lector con datos y anécdotas que el autor, engañado por su propia subjetividad, cree relevantes y/o fascinantes. Maryse Condé parece haberse propuesto eludir esta trampa, quizás pecando de excesiva prudencia. Y es que estas memorias avanzan con una sencillez y una naturalidad tal, que uno se queda con la sensación de que se pasa superficialmente por personajes con evidente potencial (como la madre de la protagonista o su hermano Sandrino).

Se trata de un libro breve, poco más de ciento cincuenta páginas que, a través de cortos capítulos, se leen en una tarde. Se disfruta, pero también deja con ganas de más. Luego, a medida que pasan los días y recuerdas alguna escena, alguna reflexión o, en mi caso, a Sandrino, llegas a la conclusión de que quizás así es mejor, que quizás esos recuerdos esbozados son suficientes porque dejan ver mucho entre líneas. “Es una gramática construida por la imaginación“, tal y como asegura un personaje en mi lectura actual (la también amena novela de Alfonso Cruz, Los libros que devoraron a mi padre). Y, a fin de cuentas, ¿qué son los recuerdos si no esbozos que mezclan vivencias simplificadas y lagunas rellenas de imaginación?

Sin decepcionarme ni aburrirme pero asimismo sin desgarrarme ni fascinarme, guardo un buen recuerdo de estas memorias, que me han dejado con ganas de leer, ahora sí, alguna novela de Maryse Condé. Sólo falta que Impedimenta haga los deberes correspondientes.

Mis blogs de literatura favoritos

A veces creo estar asistiendo al declive de los blogs literarios a favor de otras plataformas y redes sociales (Instagram, YouTube, podcasts…). Los blogs parecen ser hoy una reliquia del Internet 1.0, y es una lástima. Desde que empecé a leerlos, he organizado los blogs que leo a través del difunto Google Reader, de Bloglovin’, aplicaciones como Reeder y, la web que utilizo ahora, Feedly. Esta sucesión de programas y webs me indican lo mucho (y lo muy rápido) que ha cambiado este mundo virtual. Nunca me he cansado de buscar nuevos blogs, he visto a muchos nacer y a muchos, algunos que me encantaban, morir.

Llevo mucho tiempo queriendo hacer una entrada con los que son mis blogs de literatura favoritos y nunca he encontrado el momento hasta ahora. Sigo a cientos de blogs, y evidentemente todos me gustan. Pero hay algunos que para mí son referencias, ejemplos, que cuando los leo siento esa mezcla de sereno placer e inevitable y sana envidia. Con esto quiero decir que estos no son los únicos blogs que me gustan y leo regularmente, sino que son mi Olimpo personal. El orden es completamente aleatorio; la verdad es que sería incapaz de ordenarlos por preferencia.

Un libro al día – La bestia lectora

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Hace poco este veterano blog cumplía ni nada más ni nada menos que… ¡DIEZ años! Su nombre es el resumen perfecto de lo que hace: nos regala una reseña de un libro diferente cada día. Y no sólo cumple rigurosamente, sino que todas las reseñas son de excelente calidad. Es evidente que a una sola persona no le daría la vida para llevar este ritmo, y es que detrás de ULAD hay un equipo de diez personas (una por año) y todos escriben unas reseñas geniales. Sin duda, esta bestia lectora que es ULAD es un referente indiscutible de la blogosfera literaria en castellano.

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Entre montones de libros – La reina de la blogosfera literaria

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Aunque, como ya he dicho, me sería imposible establecer un orden de preferencia a esta lista, si me apuntaran con un revólver en la cabeza y me viera obligado a hacerlo, al menos la primera posición la tendría clara. Mientrasleo es para mí la reina indiscutible de la blogosfera literaria. Ha publicado más de 1.500 entradas en su blog Entre montones de libros desde que lo empezó en 2011. Para mí, y sin ella saberlo, ha sido un ejemplo, una referencia y una maestra (más por el contenido que por el diseño del blog, está claro). Todas sus reseñas y textos son sencillamente perfectos y mantiene una constancia admirable. Tiene miles de seguidores -entre los cuales humildemente me incluyo- y defiende con ahínco su intimidad: de ella solo sé que lee mucho (por su blog), que también le gustan los zapatos (por su Instagram) y odia los lunes y madrugar (por su Twitter). Siempre me ha parecido un misterio y me he sorprendido tejiendo mentalmente teorías que he acabado por creerme sobre su identidad y su rutina. Mónica aún debe estar riéndose de ellas. Además, me consta que es una gran persona.

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Serendipia – La escritora feelgood

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Hablando de grandes personas. Tengo la suerte de conocer personalmente a Mónica Gutiérrez Artero, autora de El noviembre de Kate y La librería del señor Livingstone. Debo confesar que antes que conocerla en persona, e incluso como escritora, la conocí como bloguera, y es que también lleva diez años hablando de literatura en su blog Serendipia. Sus reseñas son como su literatura: te hacen sentir bien (son feelgood). Como sus libros, las suyas son reseñas que te apetece leer café en mano, bajo la manta y oyendo llover. Cada sílaba de sus recomendaciones literarias transmite estas buenas vibraciones, este amor por la literatura y esta necesidad urgente de coger abrigo y paraguas y correr a la librería más cercana a comprar el último libro del que ha hablado.

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Bienvenida narrativa – El poeta bohemio

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El blog de John es de los pocos que, cuando me entero que ha publicado nueva reseña, dejo lo que esté haciendo para ir corriendo a leerla. Hago una segunda lectura cuando tengo más tiempo e incluso, si acabo por animarme y leer el libro del que me habla, cuando lo termino hago una tercera lectura. John me parece un poeta de estos bohemios que te encuentras por los rincones más insospechados de la ciudad leyendo a un autor de nombre impronunciable. La primera sensación que tengo cada vez que entro en su blog Bienvenida narrativa es la de querer quedarme allí, admirando las fotos en blanco y negro que encabezan unas reseñas en las que su autor disecciona el obra, la analiza y vuelca su alma.

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Lectures de l’Espolsada (en catalán) – La librera con vocación

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Este es el blog de Fe Fernàndez, la librera de la librería l’Espolsada (Les Franqueses del Vallès). No sólo es una autoridad y una referencia indiscutible para mí, también lo es en toda Catalunya. Si Fe te recomienda un libro, lo lees y punto. No falla. Sus reseñas son preciosas, tiene una selección excelsa y siempe apetece dejarse caer por su blog, que recientemente se mudó a la web de la librería.

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Especulacions d’un Neanderthal (en catalán) – Mi media naranja literaria

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De quien hay detrás de este blog no sé nada aparte de que se llama Jordi y es mi media naranja literaria: tenemos los mismos gustos. Leo una reseña suya de un libro que haya leído y no dejo de pensar “esto mismo habría dicho yo de este libro”. Publica unas dos reseñas mensuales y todas son de muy buena calidad.

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L’illa deserta – La Robinson Crusoe literaria

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Este blog te da la bienvenida con una pregunta: ¿qué libro te llevarías a una isla desierta? Esta maldita pregunta a la que todo lector reacciona con una cara de frustración e impotencia. De esta lista, L’illa deserta ha sido mi último descubrimiento y es un blog que me encanta. Sus reseñas son sencillas, te hablan de libros como lo haría un amigo. Es un blog cuyas entradas me transmiten la misma paz que el de Mónica Gutiérrez.

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Decidme vosotros en los comentarios, ¿cuáles son vuestros blogs favoritos?

10 consejos para conseguir que un bloguero JAMÁS reseñe tu libro (y de paso cabrearlo)

Aunque hay miles de blogs con más seguidores y con más concurrencia de visitantes que el del aquí presente, considero que los más de siete años que llevo escribiendo reseñas me han dado un bagaje importante en muchos aspectos de la blogosfera literaria. Uno de estos es la relación entre los blogueros y los escritores noveles. Estos últimos han encontrado en el fenómeno de la autoedición la oportunidad de prescindir de editorial y, en la blogosfera literaria, un altavoz asequible y efectivo. Con el único gasto de un ejemplar -que muchas veces se reduce a un documento PDF adjunto a un correo electrónico- consiguen llegar a una gran cantidad de lectores. La autoedición tiene la virtud de haber derribado las barreras impuestas por el antiguo monopolio editorial, demasiadas veces perdido en criterios exclusivamente comerciales y económicos. Pero esto es tan cierto como que la falta absoluta de filtro alguno lleva a un totum revolutum que ha reducido el prestigio de los libros autoeditados a la posible repesca por parte de las mismas editoriales que pretendían eludir en un principio.

Este infierno también ha afectado a los blogueros literarios -entre los que humildemente me incluyo-, quienes reciben un alud constante de correos electrónicos de escritores noveles y/o autopublicados que ofrecen un ejemplar “a cambio” de una reseña. Cuando el otro día recibí un correo surrealista con una novela pronográfica adjunta, pensé que había llegado el momento de dedicar una entrada a dar algunos consejos para hacerlo correctamente. Pero, pensándolo mejor (cosa que raramente hago antes de tomar una decisión), llegué a la conclusión de que en realidad era tan fácil hacerlo bien, que lo realmente complicado es hacerlo tan mal como lo hizo la autora de esa novela pornográfica. Así que he decidido daros unos consejos que, si los aplicáis íntegra y debidamente a la hora de enviar vuestro manuscrito a un bloguero, este JAMÁS lo leerá ni lo reseñará (y si tenéis un talento innato, podéis llegar a cabrearlo). ¡De nada!

Mis consejos se limitan a lo que es el correo electrónico que enviaréis a vuestra víctima, no al manuscrito en sí. Pero de más está decir que es mucho mejor el formato Word que el PDF, y mejores que ambos son formatos incompatibles con Microsoft Office (como .pages) o, el formato estrella, el .text. De más está decir también que no gastes tu tiempo en releer y revisar tu propio manuscrito ni gastes tu dinero en contratar a un corrector. Si prescindimos de editorial, prescindamos también de todas estas nimiedades.

Centrémonos pues en los consejos para ese correo electrónico. ¿Cuál es el objetivo? Que el bloguero nos ignore o, en el mejor de los casos, nos envíe una respuesta airada. ¿Lo tenemos claro? ¿Sí? ¡Pues adelante!

1. Contacta masivamente con todos los blogueros literarios que encuentres en internet. No discrimines a nadie. Aunque no lo sepan, todos se están muriendo de ganas de leer tu manuscrito. El único requisito es que tenga un blog y sea de libros. Da igual si está especializado en libros de cocina y tú has escrito una novela negra. Da igual que sea un blog de literatura feminista y tú hayas escrito una novela sobre una relación tóxica idealizada para adolescentes. ¡Dale!, que diría aquel filósofo.

2. Envía el mismo correo electrónico a todos los blogueros literarios con los que contactes. No lo escondas. Puedes mandar una plantilla cuyo formato haga evidente que lo único que has cambiado es el nombre del blog, pero es aún mejor enviar un único correo electrónico a todos los blogueros a la vez. Salúdalos en plural. Que se enteren de una vez por todas que tú no tienes tiempo para ir contactando con ellos uno a uno. ¡Eres un novelista, un artista, un poeta! Tu tiempo es precioso y deberían agradecerte que les brindes la oportunidad de pasarse horas leyendo tu manuscrito.

3. No te informes del blog ni de su actividad. No te intereses por el tipo de reseñas que escribe, ni el tipo de libros que le gustan. No le hables de gustos compartidos, de novelas que los dos amáis; tú habla del tuyo directamente, que es más interesante. No menciones bajo ningún concepto las razones que te hayan llevado a contactar con él o con ella en especial. Ni siquiera intentes enterarte de si detrás del blog hay un hombre, una mujer o un equipo colectivo. Cuanto menos, más. Tú apuesta por el trato que te parezca y “palante”, como dijo el sabio aquel antes de ofrecer amablemente montar una mesa.mi-libro

4. No lo hagas personal. Ponte ante el espejo y dite: “has venido a hablar de tu libro, y él también. Su existencia gira alrededor de tu libro. Ha nacido y ha aprendido a leer sólo para este momento. Lleva toda su vida esperando a que tú le mandes tu manuscrito: es el sentido de su existencia.” Cuando lo tengas claro, empieza a escribir el correo electrónico: no saludes, no le escribas como si mereciera respeto alguno, no seas agradecido, no seas humilde, no seas educado, no hables como si  el destinatario tuviera otras cosas que hacer en su vida. Sé directo: “aquí estoy. He escrito este libro, si quieres te mando un ejemplar y lo reseñas. Hasta luego, Mari Carmen.” Con esto demostrarás quién manda. En definitiva, ¡no le hables como si fuera un ser humano que invierte tiempo en su blog por simple pasión a la literatura! Trátalo como si trabajara para ti.

5. Elude sinopsis. No le cuentes de qué va, no le digas nada del libro en el correo electrónico. Debes meterte en la cabeza que el bloguero está desesperado por leer tu novela, ¡no le avances nada! Recuerda: tu manuscrito es el centro del Universo. ¡Si no te metes esto en la cabeza, meterás la pata y conseguirás alguna que otra reseña! Y si incluyes sinopsis (mal), que sea de copiar y pegar (y que se note). No personalices la sinopsis teniendo en cuenta quién es el destinatario, no lo relaciones con sus gustos literarios ni lo que aprecia más en sus reseñas. Deja claro que es uno de entre un montón, que no sabes nada de él. ¡No intentes llamar su atención! ¡No seas persuasivo! ¡No seas cercano!

6. Este es importante: BA-JO-NIN-GÚN-CON-CEP-TO revises el correo electrónico antes de mandarlo. Cuantas más faltas ortográficas y errores sintácticos, mejor. Además, ¡tu tiempo es precioso!

7. Y me dirás: “¿Pues qué diantres tengo que escribir en el correo electrónico? ¡Sólo me dices, oh Maestro Jedi, qué NO tengo que incluir!“. Pues hay una cosa que siempre debes incluir, pequeño saltamontes. La petición de reseña. Que me dirás: “¿pero este no es un tutorial para conseguir precisamente todo lo contrario?” Psicología inversa, my friend. Lo importante no es ofrecerle la lectura, esto haría una persona razonable que da por sentado que, si lo lee y le gusta, lo va a reseñar, pues precisamente por esto tiene un blog: para recomendar libros que le gustan. NO: pídele explícitamente la reseña. No le digas nada de la novela, ni seas presuasivo, ni te intereses por su blog: pí-de-le-la-mal-di-ta-re-se-ña. Y si puedes dejar por escrito que se lo mandas A CAMBIO de la reseña, mejor. ¡No se vaya a escabullir, el muy canalla! Recordarle que se lo ofreces GRATUITAMENTE siempre ayudará a la causa. No pierdas de vista que aquí eres tú quien hace un favor.

8. Sobretodo, nunca estés dispuesto a mandar un ejemplar en papel. ¡Que vale dinero! ¿Vamos a invertir dinero en esto? Repite conmigo: ¡NOOOO! ¡Exacto! No vale la pena. Ofrece sólo formatos electrónicos, ¡que no eres una ONG, tú! Si el señorito lo quiere en papel, que se lo imprima él mismo.

9. Si los astros se han alineado y has tenido la mala fortuna de encontrarte un Gandhi que, aun habiendo seguido todos mis consejos, acepta, espera. Pero no mucho. Un día o dos. Después empieza a mandarle correos haciendo seguimiento y metiendo prisa. Si no publica reseña cuando lo consideres razonable, insiste y no dudes en exigir lo que es tuyo: LA CONDENADA RESEÑA. Tú hazme caso, es una inversión de futuro.

10. Si finalmente la reseña no es positiva (o no tan positiva como tú, la persona más objetiva del Planeta Tierra a la hora de juzgar tu propia obra, consideras adecuado y suficiente), discútele la crítica. Tómatelo personal. Ahora sí, es el momento de hacerlo personal. Ni te plantees que pueda tener razón. Tú inúndalo de razones, véngate: lo único que quiere es joderte, el muy cabrón. Seguro que nació, aprendió a leer e invirtió horas en ese blog de mierda sólo para joderte. Una vez hayan transcurrido tres días naturales sin movimiento desde tu noveno correo electrónico respondiendo sus argumentos, tómate una birra. Te la mereces, campeón. ¡Lo has conseguido! ¡Enhorabuena! Ahora ponte a trabajar en tu próxima novela, que, esta sí, ¡ni siquiera ese pringao querrá leer!

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