La luz del faro

«Y así termina», dijo, y vio cómo en los ojos de él se apagaba el interés por el cuento, desplazado por algo diferente; una interrogación, algo pálido, como el reflejo de una luz, algo que le hacía mirar con atención y le hacía admirarse. Se volvió, y vio, al otro lado de la bahía, imperturbable, sobre las olas, primero los dos destellos, después el haz de luz más intenso y prolongado, la luz del faro. Ya lo habían encendido.

Virginia Woolf, Al faro (1927)

¿En qué insondable rincón del tiempo y el espacio se halla el nacimiento de un libro? ¿Debemos buscarlo en el momento en que el autor mancha con tinta oscura la inmaculada virginidad de una página en blanco? ¿O cuando las musas, escondiéndose en una casualidad aparentemente delicada, le insuflan la idea, la inspiración que será la esencia y el alma del libro? ¿O, aplicando análogamente lo que las leyes civiles prevén para con las personas, lo encontraremos en el ineludible momento en que manuscrito y autor se separan? ¿Será cuando sale de imprenta? ¿O cuando el lector lo lee y hace suya la historia? Quizás deberíamos indagar mucho más atrás, en los recuerdos más remotos del autor; en su primer amor o desengaño, en un detalle que inexplicablemente ha permanecido anclado en su memoria, en una noticia que le sorprendió, en una pérdida, en una despedida, en los gestos de sus padres inocentemente observados… Tal vez el nacimiento de un libro se componga de muchos pequeños nacimientos sucesivos; algunos tan imperceptibles como el aleteo de una mariposa y otros tan solemnes como la coronación de un rey omnipotente.

nou titol
Primera cabecera del blog, por Henar Bengale.

De esta misma forma, creo yo, ha ido naciendo Trotalibros. ¿Fue la noche en que, bajo la luz del faro de Sant Sebastià, empecé a leer aquella novela de César Mallorquí que había de ver nacer mi pasión por la literatura? ¿O el punto de partida fue el 6 de julio de 2012, el caluroso día en que creé el blog? ¿Quizás debemos buscarlo en su precedente, ese blog de escritos en que volcaba mis viscerales pasiones adolescentes? ¿O en el primer lector que leyó una de mis reseñas? ¿Quizás nació en alguna conversación, en el descubrimiento de un escritor en particular? ¿O emanó de las puertas del despacho de abogados donde trabajaba cerrándose tras de mí cuando decidí emprender el camino de la edición? ¿Quizás está naciendo en este preciso instante? ¿Y si aún está por nacer?

capçalera5.2def-1
Última cabecera del blog, por Jordi Vila Delclòs.

No sé cuándo empezó a nacer Trotalibros, lo que sí sé es que sigue naciendo. La misión es la misma: difundir buena literatura. Incluso la vía es la misma: espero seguir reseñando los libros que voy leyendo durante muchos, muchos años. Sin embargo, Trotalibros quiere ser algo más y, para afrontar esta nueva etapa, necesita un vestuario acorde.

Faro-Favaritx-en-menorca
Faro de Favàritx, Menorca.

Los faros siempre me han gustado. Como buen andorrano siento un amor platónico por el mar. Los faros desprenden un halo irresistible de misterio, libertad y literatura. En Menorca, contemplando el faro de Favàritx, decidí que el sello de Trotalibros tenía que ser un faro. Fue un impulso, como el que me hizo elegir Las lágrimas de Shiva o el que me llevó a crear un blog de literatura. Y efectivamente, este nuevo nacimiento -visual, si queréis- está inspirado en este faro balear. Mi mejor amigo, Arnau Urgell -creador de la intro del canal-, es el autor, el culpable de esta nueva cara que ha de acompañar una nueva etapa de Trotalibros: la edición.

trotalibros_logo_vertical

Así que ya tenemos el faro preparado. Ahora sólo falta encenderlo.

Mis blogs de literatura favoritos

A veces creo estar asistiendo al declive de los blogs literarios a favor de otras plataformas y redes sociales (Instagram, YouTube, podcasts…). Los blogs parecen ser hoy una reliquia del Internet 1.0, y es una lástima. Desde que empecé a leerlos, he organizado los blogs que leo a través del difunto Google Reader, de Bloglovin’, aplicaciones como Reeder y, la web que utilizo ahora, Feedly. Esta sucesión de programas y webs me indican lo mucho (y lo muy rápido) que ha cambiado este mundo virtual. Nunca me he cansado de buscar nuevos blogs, he visto a muchos nacer y a muchos, algunos que me encantaban, morir.

Llevo mucho tiempo queriendo hacer una entrada con los que son mis blogs de literatura favoritos y nunca he encontrado el momento hasta ahora. Sigo a cientos de blogs, y evidentemente todos me gustan. Pero hay algunos que para mí son referencias, ejemplos, que cuando los leo siento esa mezcla de sereno placer e inevitable y sana envidia. Con esto quiero decir que estos no son los únicos blogs que me gustan y leo regularmente, sino que son mi Olimpo personal. El orden es completamente aleatorio; la verdad es que sería incapaz de ordenarlos por preferencia.

Un libro al día – La bestia lectora

Captura de Pantalla 2019-04-11 a les 13.33.36

Hace poco este veterano blog cumplía ni nada más ni nada menos que… ¡DIEZ años! Su nombre es el resumen perfecto de lo que hace: nos regala una reseña de un libro diferente cada día. Y no sólo cumple rigurosamente, sino que todas las reseñas son de excelente calidad. Es evidente que a una sola persona no le daría la vida para llevar este ritmo, y es que detrás de ULAD hay un equipo de diez personas (una por año) y todos escriben unas reseñas geniales. Sin duda, esta bestia lectora que es ULAD es un referente indiscutible de la blogosfera literaria en castellano.

Ir a Un libro al día.

Entre montones de libros – La reina de la blogosfera literaria

cabecera entremontonesdelibros2

Aunque, como ya he dicho, me sería imposible establecer un orden de preferencia a esta lista, si me apuntaran con un revólver en la cabeza y me viera obligado a hacerlo, al menos la primera posición la tendría clara. Mientrasleo es para mí la reina indiscutible de la blogosfera literaria. Ha publicado más de 1.500 entradas en su blog Entre montones de libros desde que lo empezó en 2011. Para mí, y sin ella saberlo, ha sido un ejemplo, una referencia y una maestra (más por el contenido que por el diseño del blog, está claro). Todas sus reseñas y textos son sencillamente perfectos y mantiene una constancia admirable. Tiene miles de seguidores -entre los cuales humildemente me incluyo- y defiende con ahínco su intimidad: de ella solo sé que lee mucho (por su blog), que también le gustan los zapatos (por su Instagram) y odia los lunes y madrugar (por su Twitter). Siempre me ha parecido un misterio y me he sorprendido tejiendo mentalmente teorías que he acabado por creerme sobre su identidad y su rutina. Mónica aún debe estar riéndose de ellas. Además, me consta que es una gran persona.

Ir a Entre montones de libros.

Serendipia – La escritora feelgood

Captura de Pantalla 2019-04-11 a les 13.35.20

Hablando de grandes personas. Tengo la suerte de conocer personalmente a Mónica Gutiérrez Artero, autora de El noviembre de Kate y La librería del señor Livingstone. Debo confesar que antes que conocerla en persona, e incluso como escritora, la conocí como bloguera, y es que también lleva diez años hablando de literatura en su blog Serendipia. Sus reseñas son como su literatura: te hacen sentir bien (son feelgood). Como sus libros, las suyas son reseñas que te apetece leer café en mano, bajo la manta y oyendo llover. Cada sílaba de sus recomendaciones literarias transmite estas buenas vibraciones, este amor por la literatura y esta necesidad urgente de coger abrigo y paraguas y correr a la librería más cercana a comprar el último libro del que ha hablado.

Ir a Serendipia.

Bienvenida narrativa – El poeta bohemio

Captura de Pantalla 2019-04-11 a les 13.36.24

El blog de John es de los pocos que, cuando me entero que ha publicado nueva reseña, dejo lo que esté haciendo para ir corriendo a leerla. Hago una segunda lectura cuando tengo más tiempo e incluso, si acabo por animarme y leer el libro del que me habla, cuando lo termino hago una tercera lectura. John me parece un poeta de estos bohemios que te encuentras por los rincones más insospechados de la ciudad leyendo a un autor de nombre impronunciable. La primera sensación que tengo cada vez que entro en su blog Bienvenida narrativa es la de querer quedarme allí, admirando las fotos en blanco y negro que encabezan unas reseñas en las que su autor disecciona el obra, la analiza y vuelca su alma.

Ir a Bienvenida narrativa.

Lectures de l’Espolsada (en catalán) – La librera con vocación

Captura de Pantalla 2019-04-11 a les 13.38.28

Este es el blog de Fe Fernàndez, la librera de la librería l’Espolsada (Les Franqueses del Vallès). No sólo es una autoridad y una referencia indiscutible para mí, también lo es en toda Catalunya. Si Fe te recomienda un libro, lo lees y punto. No falla. Sus reseñas son preciosas, tiene una selección excelsa y siempe apetece dejarse caer por su blog, que recientemente se mudó a la web de la librería.

Ir a Lectures de l’espolsada.

Especulacions d’un Neanderthal (en catalán) – Mi media naranja literaria

Captura de Pantalla 2019-04-11 a les 13.40.10

De quien hay detrás de este blog no sé nada aparte de que se llama Jordi y es mi media naranja literaria: tenemos los mismos gustos. Leo una reseña suya de un libro que haya leído y no dejo de pensar “esto mismo habría dicho yo de este libro”. Publica unas dos reseñas mensuales y todas son de muy buena calidad.

Ir a Especulacions d’un Neanderthal.

L’illa deserta – La Robinson Crusoe literaria

Sense nom

Este blog te da la bienvenida con una pregunta: ¿qué libro te llevarías a una isla desierta? Esta maldita pregunta a la que todo lector reacciona con una cara de frustración e impotencia. De esta lista, L’illa deserta ha sido mi último descubrimiento y es un blog que me encanta. Sus reseñas son sencillas, te hablan de libros como lo haría un amigo. Es un blog cuyas entradas me transmiten la misma paz que el de Mónica Gutiérrez.

Ir a L’illa deserta.

Decidme vosotros en los comentarios, ¿cuáles son vuestros blogs favoritos?

10 consejos para conseguir que un bloguero JAMÁS reseñe tu libro (y de paso cabrearlo)

Aunque hay miles de blogs con más seguidores y con más concurrencia de visitantes que el del aquí presente, considero que los más de siete años que llevo escribiendo reseñas me han dado un bagaje importante en muchos aspectos de la blogosfera literaria. Uno de estos es la relación entre los blogueros y los escritores noveles. Estos últimos han encontrado en el fenómeno de la autoedición la oportunidad de prescindir de editorial y, en la blogosfera literaria, un altavoz asequible y efectivo. Con el único gasto de un ejemplar -que muchas veces se reduce a un documento PDF adjunto a un correo electrónico- consiguen llegar a una gran cantidad de lectores. La autoedición tiene la virtud de haber derribado las barreras impuestas por el antiguo monopolio editorial, demasiadas veces perdido en criterios exclusivamente comerciales y económicos. Pero esto es tan cierto como que la falta absoluta de filtro alguno lleva a un totum revolutum que ha reducido el prestigio de los libros autoeditados a la posible repesca por parte de las mismas editoriales que pretendían eludir en un principio.

Este infierno también ha afectado a los blogueros literarios -entre los que humildemente me incluyo-, quienes reciben un alud constante de correos electrónicos de escritores noveles y/o autopublicados que ofrecen un ejemplar “a cambio” de una reseña. Cuando el otro día recibí un correo surrealista con una novela pronográfica adjunta, pensé que había llegado el momento de dedicar una entrada a dar algunos consejos para hacerlo correctamente. Pero, pensándolo mejor (cosa que raramente hago antes de tomar una decisión), llegué a la conclusión de que en realidad era tan fácil hacerlo bien, que lo realmente complicado es hacerlo tan mal como lo hizo la autora de esa novela pornográfica. Así que he decidido daros unos consejos que, si los aplicáis íntegra y debidamente a la hora de enviar vuestro manuscrito a un bloguero, este JAMÁS lo leerá ni lo reseñará (y si tenéis un talento innato, podéis llegar a cabrearlo). ¡De nada!

Mis consejos se limitan a lo que es el correo electrónico que enviaréis a vuestra víctima, no al manuscrito en sí. Pero de más está decir que es mucho mejor el formato Word que el PDF, y mejores que ambos son formatos incompatibles con Microsoft Office (como .pages) o, el formato estrella, el .text. De más está decir también que no gastes tu tiempo en releer y revisar tu propio manuscrito ni gastes tu dinero en contratar a un corrector. Si prescindimos de editorial, prescindamos también de todas estas nimiedades.

Centrémonos pues en los consejos para ese correo electrónico. ¿Cuál es el objetivo? Que el bloguero nos ignore o, en el mejor de los casos, nos envíe una respuesta airada. ¿Lo tenemos claro? ¿Sí? ¡Pues adelante!

1. Contacta masivamente con todos los blogueros literarios que encuentres en internet. No discrimines a nadie. Aunque no lo sepan, todos se están muriendo de ganas de leer tu manuscrito. El único requisito es que tenga un blog y sea de libros. Da igual si está especializado en libros de cocina y tú has escrito una novela negra. Da igual que sea un blog de literatura feminista y tú hayas escrito una novela sobre una relación tóxica idealizada para adolescentes. ¡Dale!, que diría aquel filósofo.

2. Envía el mismo correo electrónico a todos los blogueros literarios con los que contactes. No lo escondas. Puedes mandar una plantilla cuyo formato haga evidente que lo único que has cambiado es el nombre del blog, pero es aún mejor enviar un único correo electrónico a todos los blogueros a la vez. Salúdalos en plural. Que se enteren de una vez por todas que tú no tienes tiempo para ir contactando con ellos uno a uno. ¡Eres un novelista, un artista, un poeta! Tu tiempo es precioso y deberían agradecerte que les brindes la oportunidad de pasarse horas leyendo tu manuscrito.

3. No te informes del blog ni de su actividad. No te intereses por el tipo de reseñas que escribe, ni el tipo de libros que le gustan. No le hables de gustos compartidos, de novelas que los dos amáis; tú habla del tuyo directamente, que es más interesante. No menciones bajo ningún concepto las razones que te hayan llevado a contactar con él o con ella en especial. Ni siquiera intentes enterarte de si detrás del blog hay un hombre, una mujer o un equipo colectivo. Cuanto menos, más. Tú apuesta por el trato que te parezca y “palante”, como dijo el sabio aquel antes de ofrecer amablemente montar una mesa.mi-libro

4. No lo hagas personal. Ponte ante el espejo y dite: “has venido a hablar de tu libro, y él también. Su existencia gira alrededor de tu libro. Ha nacido y ha aprendido a leer sólo para este momento. Lleva toda su vida esperando a que tú le mandes tu manuscrito: es el sentido de su existencia.” Cuando lo tengas claro, empieza a escribir el correo electrónico: no saludes, no le escribas como si mereciera respeto alguno, no seas agradecido, no seas humilde, no seas educado, no hables como si  el destinatario tuviera otras cosas que hacer en su vida. Sé directo: “aquí estoy. He escrito este libro, si quieres te mando un ejemplar y lo reseñas. Hasta luego, Mari Carmen.” Con esto demostrarás quién manda. En definitiva, ¡no le hables como si fuera un ser humano que invierte tiempo en su blog por simple pasión a la literatura! Trátalo como si trabajara para ti.

5. Elude sinopsis. No le cuentes de qué va, no le digas nada del libro en el correo electrónico. Debes meterte en la cabeza que el bloguero está desesperado por leer tu novela, ¡no le avances nada! Recuerda: tu manuscrito es el centro del Universo. ¡Si no te metes esto en la cabeza, meterás la pata y conseguirás alguna que otra reseña! Y si incluyes sinopsis (mal), que sea de copiar y pegar (y que se note). No personalices la sinopsis teniendo en cuenta quién es el destinatario, no lo relaciones con sus gustos literarios ni lo que aprecia más en sus reseñas. Deja claro que es uno de entre un montón, que no sabes nada de él. ¡No intentes llamar su atención! ¡No seas persuasivo! ¡No seas cercano!

6. Este es importante: BA-JO-NIN-GÚN-CON-CEP-TO revises el correo electrónico antes de mandarlo. Cuantas más faltas ortográficas y errores sintácticos, mejor. Además, ¡tu tiempo es precioso!

7. Y me dirás: “¿Pues qué diantres tengo que escribir en el correo electrónico? ¡Sólo me dices, oh Maestro Jedi, qué NO tengo que incluir!“. Pues hay una cosa que siempre debes incluir, pequeño saltamontes. La petición de reseña. Que me dirás: “¿pero este no es un tutorial para conseguir precisamente todo lo contrario?” Psicología inversa, my friend. Lo importante no es ofrecerle la lectura, esto haría una persona razonable que da por sentado que, si lo lee y le gusta, lo va a reseñar, pues precisamente por esto tiene un blog: para recomendar libros que le gustan. NO: pídele explícitamente la reseña. No le digas nada de la novela, ni seas presuasivo, ni te intereses por su blog: pí-de-le-la-mal-di-ta-re-se-ña. Y si puedes dejar por escrito que se lo mandas A CAMBIO de la reseña, mejor. ¡No se vaya a escabullir, el muy canalla! Recordarle que se lo ofreces GRATUITAMENTE siempre ayudará a la causa. No pierdas de vista que aquí eres tú quien hace un favor.

8. Sobretodo, nunca estés dispuesto a mandar un ejemplar en papel. ¡Que vale dinero! ¿Vamos a invertir dinero en esto? Repite conmigo: ¡NOOOO! ¡Exacto! No vale la pena. Ofrece sólo formatos electrónicos, ¡que no eres una ONG, tú! Si el señorito lo quiere en papel, que se lo imprima él mismo.

9. Si los astros se han alineado y has tenido la mala fortuna de encontrarte un Gandhi que, aun habiendo seguido todos mis consejos, acepta, espera. Pero no mucho. Un día o dos. Después empieza a mandarle correos haciendo seguimiento y metiendo prisa. Si no publica reseña cuando lo consideres razonable, insiste y no dudes en exigir lo que es tuyo: LA CONDENADA RESEÑA. Tú hazme caso, es una inversión de futuro.

10. Si finalmente la reseña no es positiva (o no tan positiva como tú, la persona más objetiva del Planeta Tierra a la hora de juzgar tu propia obra, consideras adecuado y suficiente), discútele la crítica. Tómatelo personal. Ahora sí, es el momento de hacerlo personal. Ni te plantees que pueda tener razón. Tú inúndalo de razones, véngate: lo único que quiere es joderte, el muy cabrón. Seguro que nació, aprendió a leer e invirtió horas en ese blog de mierda sólo para joderte. Una vez hayan transcurrido tres días naturales sin movimiento desde tu noveno correo electrónico respondiendo sus argumentos, tómate una birra. Te la mereces, campeón. ¡Lo has conseguido! ¡Enhorabuena! Ahora ponte a trabajar en tu próxima novela, que, esta sí, ¡ni siquiera ese pringao querrá leer!

old-man-celebrating-with-a-laptop

11 preguntas y respuestas sobre Rayuela, de Julio Cortázar

¡Buenas, lectores!

Recientemente compartía con vosotros mis impresiones y mi opinión de Rayuela, de Julio Cortázar. Qué me había gustado, qué no y por qué. El otro día recordaba que cuando finalmente, y tras mucho tiempo teniéndolo pendiente, me decidí a leer Rayuela, tenía mil dudas sobre esta lectura tan singular. Sin duda Rayuela es un libro cuyo argumento, densidad y originalidad pueden llegar a intimidar o, al menos, a hacer vacilar al lector. Por mucho que busqué por Internet y por la blogosfera literaria -reseñas incluidas- nadie me resolvió algunos de esos interrogantes. Ahora, que finalmente ya lo he leído, he pensado que estaría bien publicar las preguntas que tuve en su momento con sus respectivas respuestas para los que os estéis planteando empezar esta lectura.

¡Allá voy!

*

1. ¿En qué género se encuadra Rayuela?

Si tuviera que resumir Rayuela en una palabra sería “libertad”. Y me refiero tanto a la forma como al fondo del libro. Esto hace que no se pueda encuadrar a ningún género en particular. De hecho, ni siquiera es una novela. Cortázar odiaba la rígida estructura y la gran cantidad de personajes que aparecían en las novelas, así que se dedicó siempre a escribir cuentos hasta que se entregó al proyecto de escritura de Rayuela.

Evidentemente Rayuela no es un cuento (tiene más de 600 páginas). Cortázar la llamó “contranovela” por no respetar ninguno de los principios que rigen en las novelas. Hay muchas teorías de grandes literatos intentando clasificar esta novela -estoy seguro que Julio se divertiría mucho con estos debates- pero si lo tuviera que encuadrar en un género, sería el impresionismo cubista. Rayuela es el imperio de las sensaciones, la evocación y el recuerdo a través de momentos mezclados al azar -al igual que Proust o Apollinaire-. Fin de mi teoría literaria.

2. ¿De qué va?

Rayuela es principalmente la historia de la relación entre Horacio Oliveira, un argentino culto que vive en París, y la Maga, una uruguaya que también vive en París pero, a diferencia de Horacio, no sabe casi nada. Partiendo de esta relación compleja que se mueve entre la amistad y el amor, la narración se expande por todos lados, desde París hasta el inquieto y leal Traveler, pasando por el Club de la Serpiente (las ilustradas amistades de Oliveira en París).

3. ¿Quiénes son los personajes principales?

Horacio Oliveira es el protagonista indiscutible de esta historia. De unos 40 años, es argentino de origen, pero vive en París. Es extremadamente culto, pero su sabiduría, lejos de hacerlo feliz, lo tiene hundido en dudas existenciales, buscando constantemente algo que ni él sabe qué es.

El segundo personaje más importante de la historia y la obsesión de Oliveira es Lucía (o la Maga), una uruguaya que no es erudita, como Oliveira y sus amigos, pero parece vivir con más naturalidad y ser mucho más feliz y valiente que todos ellos. Es madre de un niño al que llama Rocamadour.

El Club de la Serpiente lo forman Horacio y sus amigos, cada uno ilustre en lo suyo. Etienne en la pintura, Ronald en la música, Babs en la cerámica, Morelli en la literatura y Gregorovius en la filosofía.

Por último, Traveler es un amigo de juventud de Oliveira, es inquieto y leal, vive en Argentina y está felizmente casado con Talita.

4. ¿Cómo se lee?

Lo más característico de Rayuela es que hay en él dos libros y, por lo tanto, dos formas de leerlo. Desde la primera página Cortázar deja claro que el lector puede elegir libremente cuál de los dos leer:

a. El primer libro se viene a leer de la forma tradicional, del capítulo 1 hasta el 56.

b. El segundo libro mezcla los capítulos del primero con otros complementarios (a saber, del capítulo 57 a 155). El orden de lectura queda establecido por un tablón que se encuentra al inicio del libro y salta de capítulo en capítulo sin seguir ninguna lógica numérica.

Las dos opciones son igual de válidas, no hay una peor y una mejor. Elijas la que elijas estará bien.

5. ¿Cómo se estructura el libro?

El libro se estructura en tres partes:

a. Del lado de allá (capítulos 1 a 36): narra las vivencias de Horacio en París, junto a la Maga, el Club de la Serpiente y otros personajes como Berthe Trépat, una pianista ofuscada.

b. Del lado de acá (capítulos 37 a 56): esta segunda parte arranca en el momento en el que Horacio llega a Buenos Aires y se reencuentra con Traveler. Allí trabaja con su amigo y su esposa primero en un circo y después en un centro psiquiátrico.

c. De otros lados (capítulos 57 a 155): esta última parte se componen de los que el mismo Cortázar llamó capítulos “prescindibles”. Y es que vienen a cumplimentar la historia narrada en las dos primeras partes con recuerdos, artículos y citas varias. Esta última parte sólo la leerás si se eliges el segundo libro.

6. ¿Qué libro de los dos recomiendas leer?

De todas las preguntas, esta es la que busqué más desesperadamente. ¿Qué lectura de las dos era mejor? ¿Cuál de las dos es más completa? Pues bien, ahora, tras leer Rayuela, entiendo por qué no encontré una respuesta a esta pregunta. Y es que no hay una elección mejor y una elección peor. Aunque pueda parecer que el segundo libro (el que incluye la tercera parte) es más completo, esto no es así ya que el orden establecido se salta bastantes capítulos de la primera y segunda parte.

Yo, por mi parte, al ver que el segundo libro se saltaba algunos capítulos de los “imprescindibles” por simple oposición a los que Cortázar llama prescindibles, elegí la lectura tradicional (es decir, del capítulo 1 al 56). Llamadme tradicional. Esto sí, una vez acabé de leerlo, cotilleé  algunos de los capítulos prescindibles, completando mi lectura.

En conclusión, elijas el orden (o libro) que elijas estará bien, pero yo opté por leer los capítulos que configuran la historia principal para luego leer algunos capítulos de los prescindibles, como si se tratara de un epílogo de capítulos descartados por el autor.

7. ¿Qué momento es el ideal para leer Rayuela?

Es evidente que no existe una respuesta inequívoca a esta pregunta. Sé de gente que ha sabido disfrutar de esta lectura con 17 años. Conociéndome a mí mismo, yo, a mis 17 años, habría tirado Rayuela por la ventana tras leer las dos primeras frases. Se trata de una lectura en cierta manera densa y sobretodo muy exigente con el lector.

En mi opinión, y sabiendo que es de mal decir porque cada uno es un mundo, esta lectura es ideal para leer a partir de los 24 años. Y si además vas a París, como yo, no habrá ocasión mejor. Hay pocos momentos tan especiales como leer Rayuela en el Pont des Arts o a la orilla del Sena.

8. ¿Qué edición recomiendas?

Hay dos ediciones excelentes para leer Rayuela.

En primer lugar, y la que yo he utilizado, la edición de Alfaguara conmemorativa del 50 aniversario de Rayuela. Portada bonita, tamaño del papel ideal, letra cómoda de leer y con un apartado final con cartas de Julio Cortázar en la que habla de la idea, las dudas y, en general, el proceso de creación de Rayuela. Un epílogo que cierre el círculo de un libro tan extraordinario como este. Como inconveniente -para mí, que sé de mucha gente que no estará de acuerdo conmigo- es que es de tapa blanda. Un libro como Rayuela, que es para leer, releer, ir de un capítulo a otro, etc. es ideal para ser editado en tapa dura.

En segundo lugar, también es muy recomendable, como siempre, la edición de Cátedra. Si en el anterior me quejaba de la tapa blanda, la de Cátedra es de bolsillo, con letra pequeña y una portada feísima. Pero esta editorial destaca por su contenido, y es que incluye una excelente introducción, un plano, fotografías y muchas notas que complementan y explican la profundidad técnica y narrativa de la historia al lector, etc.

9. ¿Por qué Rayuela?

El título era una de las cosas que más me llamaban la atención de este libro. Leía las sinopsis y no le encontraba ninguna relación con el juego infantil de la rayuela. Pues bien, una vez lo he leído he llegado a la conclusión de que este título tiene un doble significado.

El primer tiene que ver con el fondo de la novela. Y es que la rayuela tiene un papel importante en la historia, tanto como metáfora como literalmente. En este caso, la rayuela simboliza la búsqueda desesperada de Oliveira de una cosa que ni él sabe qué es.

Sin embargo, en mi opinión, la rayuela también se refiere a la forma del libro. Y es que la existencia de dos historias en un libro que comparten capítulos recuerda fácilmente a la rayuela.

10. ¿Rayuela es autobiográfico?

Es tal la calidad de escritura de Cortázar que, cuando finalicé su lectura, estaba convencido que el libro era completamente autobiográfico. Sin embargo, y aunque evidentemente existen las musas en las que se inspiró (para crear la Maga, por ejemplo, se inspiró en su amiga Alejandra Pizarnik), la historia no es autobiográfica.

Lo descubrí con una carta que Cortázar envió a Fredi Guthmann, específicamente la que escribió el 6 de junio de 1962: “Por suerte, no hay nada de autobiográfico en ese libro (salvo episodios de mis primeros dos años en París)“. Pues esto.

11. ¿Qué capítulos son los mejores o más importantes?

Solo un tonto se pone preguntas difíciles de responder a él mismo, así que supongo que esto me convierte en tonto. Mis capítulos favoritos son el 1, el 5, el 23, el 32 y el 7 (este último, mi favorito). Pero hay capítulos importantísimos como el 62, que dio origen a un nuevo libro de Cortázar, “62, Modelo para armar”. 

*

Y estos son todos los interrogantes que tenía antes de enfrentarme a Rayuela. Espero que os haya ayudado y, si tenéis más preguntas o alguna aportación, por favor, decídmelo en los comentarios.