Thomas Mann
Thomas Mann nació en 1875 en Lübeck, en el seno de una adinerada familia dedicada al comercio de cereales. La prematura muerte de su padre cuando Thomas solo tenía dieciséis años lo marcaría profundamente. En el liceo no obtuvo buenos resultados como estudiante, pero fue un autodidacta en la literatura y el arte; este dilema entre la respetabilidad burguesa y la atracción por el arte se convertiría, junto con el abismo de la enfermedad, la decadencia, la belleza y la muerte, en uno de los grandes temas que atravesarían toda su obra. Después de terminar los estudios, trabajó como periodista en varias revistas, cumplió con el servicio militar, viajó y, sobre todo, escribió su primera novela, Los Buddenbrook (1901), inspirada en la historia de su propia familia y que, tras su publicación, obtuvo un éxito inmediato. Cuatro años después se casó con Katia Pringsheim, hija de una familia de intelectuales de origen judío. En 1912 publicó otra de sus obras maestras trágicas, La muerte en Venecia, de la que La montaña mágica tenía que ser un breve contrapunto satírico. Sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial hizo que la idea se acabara convirtiendo en la monumental novela que conocemos hoy. En 1929 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura y, en 1933, tuvo que exiliarse en Suiza y en Estados Unidos debido a su firme oposición al nazismo, convirtiéndose en la voz de la otra Alemania que veía con horror lo que estaba ocurriendo en su país. Su última novela breve fue La engañada (1953) y, dos años después, murió en Zúrich convertido en uno de los escritores más importantes e influyentes de la literatura alemana y universal.
